Selección Boliviana Femenina de Fútbol, categoría Sub-17, junto a su Directora Técnica, Zdenscka Bacarreza.

Periódico Bolivia/Ghilka Sanabria P.

“Los niños no permitían que juegue, así que me tenía que cambiar el nombre a Marco Antonio o René y tener el cabello corto para poder formar parte de los equipos en el barrio; cuando era muy pequeña, el que una mujer practique fútbol no era bien visto (…)”, recuerda Zdenscka Bacarreza; una deportista boliviana que ahora ensalza con elevada satisfacción el hecho de ser Directora Técnica del Seleccionado Boliviano de Fútbol Femenino en la categoría Sub-17.

Y con esta anécdota casi repetida en seres humanos del sexo femenino que desean romper esquemas sociales, una vez más se comprueba la tesis de la periodista mexicana Marion Reimers : “El fútbol es un megáfono de la sociedad, un microcosmos donde lo bueno y lo malo sale a flote. La voluntad humana y la amistad, por un lado, y las desigualdades y el machismo por el otro. Es un espejo de lo que ocurre en el mundo (…)”

D.T. de fútbol, Zdenscka Bacarreza, tiene esperanzas y trabaja por un futuro de triunfos para Bolivia.

A más de un siglo de la instauración del balompié en nuestro país, siempre la mujer estuvo presente en las tribunas, pero hasta hace un par de décadas, el gramado era un campo exclusivo de los varones; aunque en realidad el talento y la habilidad para ser parte de esa sinfonía, estaban presentes también en los pies de las damas y no lo expresaban por temor al qué dirán o al recalcitrante machismo que hasta hoy lleva a la desigualdad, inevitable y frustrante.

Es el caso de la D.T. Bacarreza; quien con franqueza mezclada de orgullo confesó al PERIÓDICO BOLIVIA que desde que tiene uso de razón practica el deporte de las multitudes.

“Luego de participar como jugadora en la selección paceña el 2014, fui invitada a formar parte del cuerpo técnico de una Selección Boliviana Femenina Absoluta como asistente técnica; no tuve una buena experiencia y sufrí mucha discriminación, así que cuando volví a casa decidí comenzar a estudiar y capacitarme para llegar a lo que todo entrenador sueña, el ser D.T. de una selección que represente al país”, reseñó.

El deporte no sabe de diferencias, discriminación, género, raza o condición social. Es para todas y todos.

Con mucho temple y personalidad fue parte de un curso FIFA de fútbol femenino en nuestro país. “yo me pague los pasajes, viajé a Cochabamba, me presente en la Federación Boliviana de Fútbol, hablé, con la gente de FIFA y la Federación y les manifesté mi interés por participar, ambas instancias accedieron y ahí comenzó mi historia”, dice.

El Periodismo Deportivo la impulsó y junto a su colega y socia Carmen “Piña” Pozo, hace 6 años, decidieron abrir la primera escuela de fútbol femenino infanto- juvenil para mujeres “Las Superpoderosas”, que hoy por hoy, en Bolivia, es el único centro de esas características dirigido solo por damas.

 Al demostrar su capacidad en base a los resultados que conseguían los grupos que eran entrenados por ella, fue invitada a otros cursos FIFA y al primer curso Conmebol para fútbol femenino que se realizó en Montevideo (Uruguay) en 2016.

Luego decidió estudiar para ser entrenadora en el Instituto Técnico en Competencias Deportivas (INCOLADE)- exuniversidad del fútbol-. “Hasta ese entonces era una entrenadora empírica- como muchos-, pero sabía que debía estudiar y seguir aprendiendo para lograr conseguir mis objetivos, me recibí y tengo licencia federativa para entrenar y dirigir”, señala.

Una boliviana que venció barreras para lograr su objetivo, hoy es D.T. del seleccionado de Bolivia.

HAY TALENTO, FALTA ESTRUCTURA

Hace un par de meses, Zdenscka trabaja con más de una veintena de niñas, menores de 17 años, procedentes de diferentes departamentos del país, para que compitan representando a Bolivia en campeonatos internacionales.

“Por el momento (estamos esperando) la confirmación de participar en el Sudamericano de la categoría, vivimos muy ansiosas de saber si se va a realizar o no en enero del año que viene. Nos hemos planteado objetivos paso a paso y nuestra meta por ahora es realizar un buen papel en este torneo internacional”, afirma.

En el entendido de que ya no es una novedad la evolución acelerada del fútbol femenino en este último quinquenio, la entrenadora está consciente que en nuestro país existe talento, pero carecemos de estructura para desarrollar un equipo de élite que salga a competir y traiga las satisfacciones, por tantos años esperadas.

Fuerza femenina, trabajo y superación a la espera de campeonatos.

“Sin desarrollo deportivo y planificación por etapas no podremos permitir que una jugadora crezca, que aumente su potencial y que progrese a través de la formación y el entrenamiento. Necesitamos que los clubes tomen en cuenta al femenino, pero no por obligación, sino por convicción, que existan más escuelas de fútbol para niñas, que en los colegios se incluya al fútbol femenino dentro de la materia de educación física, se debe dotar de infraestructura para su práctica, que las niñas y jóvenes cuenten con instalaciones y canchas, para lograr un desarrollo óptimo, capacitar a entrenadores y profesionales en este ámbito, especialmente a los que van a dedicarse a la formación, ellos deben ser los mejores…”, anhela.

La tarea pendiente por ahora es organizar torneos sub- 8, sub- 10, sub- 13, sub-15, sub -17, 2da división, 1ra división hasta lograr la profesionalización.

“Si no lo hacemos, nunca vamos a avanzar…”, afirma Zdenscka Bacarreza, una constructora y formadora del naciente fútbol femenino boliviano.

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