A pesar de las limitaciones, la vigilancia fronteriza es constante.

Redacción Central / Periódico Bolivia

La lucha contra el contrabando es una de las prioridades para el Gobierno del presidente Luis Arce, debido a que solo por la cantidad de mercadería ilegal que ingresa por el lado de Chile, el Estado boliviano pierde cada año aproximadamente 4.000 millones de dólares, es por ello que una de las primeras acciones del Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando será el cambio de todo el personal militar que se encuentra controlando y desarrollando operativos en las distintas fronteras.

En ese sentido, el coronel Gonzalo Rodríguez, viceministro del área, indicó al periódico Bolivia que será reemplazado el 100 por ciento del personal militar fronterizo puesto que se evidenció irregulares que cometieron algunos efectivos en complicidad con los delincuentes a cambio de dinero.

“Ahora reforzaremos esos operativos con militares honestos y lo principal es que no vamos a operar a ciegas, como se estaba trabajando estos meses por falta de planificación. Los nuevos efectivos recibirán cursos de actualización con el objetivo de retomar el control en toda la línea de frontera”, dijo.

Agregó también que en próximos días ya se volverá a habilitar la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) ‘Chichas’ para controlar la parte sur de los límites con Chile, que contempla desde el Salar de Uyuni hacia Hito Cajones y Laqueca, tres regiones que los contrabandistas usan para internar al país vehículos indocumentados.

La autoridad lamentó que en menos de un año se haya vuelto a una situación incontrolable en las fronteras debido a que el gobierno de Jeanine Áñez no le dio la importancia al combate a este delito transnacional.

Aseguró que los uniformados se encuentran en total abandono en los límites porque no tienen las condiciones mínimas de habitabilidad en los puestos militares adelantados ni en los operacionales.

“Como ejemplo, en 2019 hicimos gestiones para producir con Cofadena 32 puestos operacionales que estarían emplazados sobre puntos estratégicos del territorio nacional como el Rio Desaguadero; sin embargo, en un total desconocimiento y falta de planificación para enfrentar al contrabando, los volvieron hospitales COVID, y lo peor de todo es que dijeron que ellos los compraron”, remarcó.

Esos domos tenían la finalidad de brindar dignidad a los uniformados en frontera para que cumplan de la mejor manera sus labores, pero en la actualidad están en malas condiciones.

“A pesar de las limitaciones y el desmantelamiento de los equipos y vehículos, así como la falta de medios logísticos, las Fuerzas Armadas continuaron con el trabajo en las zonas limítrofes, aunque les afectó la moral; sin embargo, está fuerte el sentimiento de sacrificio por la patria y nos vamos a recuperar”, estableció.

Un contingente militar realiza ejercicios en una zona limítrofe.

LOS LÍMITES CON PERÚ

Los efectivos militares se trasladarán en los siguientes días a los pueblos y comunidades fronterizos para retomar las labores de concientización a la gente a fin de que vuelvan a asumir que son parte de la lucha contra el contrabando.

El equipo de inteligencia civil se ha mantenido activo este este año y posibilitó mantener el control de la información en la frontera, por ello es necesario reforzar sus labores.

El control en la frontera con Perú también se ha debilitado y quienes más pierden son los agricultores porque el precio de la papa peruana, que ingresa ilegalmente, es la mitad de lo que cuesta la boliviana.

“Meten todo por ahí, hasta ganado, por ello tenemos que volver a controlar esos puestos. Antes teníamos todo listo para comprar dos lanchas artilladas a fin de operar el en Estrecho de Tiquina y el Lago Menor, pero lo volveremos a hacer, aseveró.

Constantes atentados contra los uniformados

Los recientes operativos anticontrabando, en los que se incautó 22 camiones, se incineró uno y se secuestró al menos 40 motorizados indocumentados, ocasionaron la molestia de los delincuentes, por lo que estos atacaron a los uniformados.

En la frontera con Perú hicieron volcar un vehículo que transportaba tres efectivos militares y en el operativo de decomiso de 22 camiones, en la frontera con Chile, lanzaron dinamitas que por poco causan que un militar pierda un ojo.

“Están actuando con mucha violencia porque se les está afectando su negocio que este año tuvo mucha ganancia, entonces es necesario fortalecer los controles”, afirmó Rodríguez.

Los contrabandistas cuentan con armamento de grueso calibre, comunicación satelital, contratan gente para que ataquen a los militares e incluso tienen protección en algunos poblados, por ello es necesario que las Fuerzas Armadas vuelvan a equiparse.

El coronel Rodríguez aseguró que se volverá a operar con la eficacia que había hasta finales de 2019, aunque remarcó la importancia de que la ciudadanía colabore con los militares.

“Este es un problema de todos porque nos afecta en menor o mayor medida a todos los bolivianos, entonces necesitamos más conciencia”, apuntó.

OTROS DATOS

  • Todos los vehículos incautados durante los operativos fronterizos serán entregados a la Aduana de Oruro.
  • Serán reacondicionados los 25 puestos militares adelantados para que el nuevo personal se traslade ahí y desarrolle sus actividades anticontrabando con toda normalidad.

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