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“Yo me he autoaislado dos semanas antes de que declaren la cuarentena, a principios de marzo ya estaba encerrado en mi casa porque tenía miedo”, cuenta Jonathan Arancibia, representante de la Región Andina de la Red Nacional de personas viviendo con VIH en Bolivia (Redbol), quien pasó el COVID-19 con un solo síntoma.

Después de la llegada del coronavirus al país, el 10 de marzo, las personas que viven con VIH y cáncer tuvieron que pasar por diferentes dificultadas, debido a que en algunos casos no pudieron acceder a las atenciones médicas y a medicamentos.

La epidemia del VIH en Bolivia es un problema de salud pública prioritario debido a la morbi-mortalidad que representa. Según estimaciones del Ministerio de Salud mediante el modelo Spectrum, desde 1984 hasta marzo de 2020 se registraron 27,714 casos, donde el 85% corresponde a los departamentos de Santa Cruz (44%), La Paz (22%) y Cochabamba (19%), precisamente los departamentos más afectados por COVID-19.

“Alrededor de 70 o más personas que viven con VIH han sido asintomáticas del coronavirus, en mi caso yo solo perdí el olfato, entonces esto quiere decir que para nosotros, las personas que vivimos con VIH si tomamos el tratamiento y si somos permanentes, no estamos tontamente expuestos, porque cuando nos medicamos nuestras defensas suben”, dijo Arancibia.

Según el “Diagnóstico de la situación de las personas con VIH durante la pandemia de COVID-19 en Bolivia”, que presentará la Redbol, indicaron que el mayor problema que observaron fue que las personas con VIH del área rural tuvieron problemas con el acceso a los medicamentos. Los Centros Departamentales de Vigilancia, Información y Referencia del VIH (CDVIR) no disponían de las ambulancias para trasladar medicamentos y mucho menos pacientes.

 “Durante la cuarentena se respondieron muchos pedidos de apoyo de personas con VIH anónimas, las cuales habían quedado varadas en alguna ciudad, personas que habían abandonado el tratamiento pero que ahora, por temor al contagio con COVID-19, decidieron volver a tomar los medicamentos”, indica el documento que será presentado el miércoles 30 de septiembre en un webinar.

Arancibia contó que en su caso se mantuvo tranquilo, pero no negó que se sintió impactado al no saber las consecuencias que traería si se contagiaba con el virus, si sus defensas estaban altas como para poder exponerse al virus, debido a que indicó que no tuvo acceso a los laboratorios para contabilizar la carga viral del VIH.

 “En relación al acceso a las pruebas de Carga Viral y CD4, es importante señalar que el acceso estaba limitado antes de la emergencia sanitaria. Las razones de esta falta de acceso tenían que ver con la falta de reactivos, el mal estado o problemas técnicos de algunos equipos y la no existencia de estos equipos en todos los departamentos”, continúa el texto de Redbol.

Al respecto, el responsable departamental del programa de ITS – VIH/SIDA, Arturo Pinto, indicó que todo el tratamiento a las personas son gratuitas, ya que ese tratamiento lo cubre el Ministerio de Salud, con la entrega de los medicamentos, y el laboratorio donde se identifica la carga viral.

“Para la entrega de los medicamentos se citó a las personas con VIH, a las que se comunicaron y a las que contactamos, hay personas a las que no se pudo llegar pero ya se les está entregando”, indicó Pinto.

Al respecto del equipo para realizar las pruebas de carga viral, “El CDVIR de LaPaz no tenían el equipo para poder realizar el diagnóstico, pero recién hace unos dos meses se instaló el equipo para que algunos pacientes puedan realizarse el examen de la carga viral”, explicó la autoridad.

Contó también que los del Sedes lograron identificar a una persona embarazada con VIH que dio positivo a COVID-19, la cual fue aislada y tratada, pero no había presentado ninguna sintomatología.

 “Sí, tuve síntomas de COVID-19: fiebre recurrente, tos, malestar en la garganta y dolor de cabeza. Mi sobrina, que vive en mi casa, tuvo síntomas de COVID-19, pero le detectaron en un inicio y le dieron tratamiento y se recuperó. En mi zona dice que hay personas que tiene COVID-19”, indica uno de los testimonios que se encuentra dentro del documento de Redbol según un informe de seguimiento remoto que se hizo a las personas con VIH.

CONSEJOS

Arancibia, que en octubre cumple 6 años viviendo con el VIH, contó que toma sus pastillas antes de dormir y se alimenta bien, pero resalta que, desde que dio positivo a VIH, una de las lecciones que rescata es que debe tomarlo todo con calma.

“Una de las lecciones que me dejó el VIH a mí y a mi familia fue tomarlo con calma, no preocuparnos mucho, mantener un estabilidad emocional y estar preparados con los medicamentos necesarios. Debido a ello todos estábamos tranquilos en casa, nadie ha presentado mayores complicaciones, incluso yo, que no tengo las defensas muy altas”, indicó.

Recomendó que las personas con VIH deben tener una buena alimentación, cumplir de igual manera las medidas de bioseguridad, ser resilientes y enfrentar el estigma.

 “Es un virus con el cual nos va a tocar vivir y tenemos que ser resilientes y mantenernos fuertes, porque las personas con VIH sabemos cómo es vivir con un diagnostico positivo, sabemos lo que es enfrentar el estigma en los servicio de salud”, dijo.

Enfermos con cáncer que dieron positivo a COVID-19 tuvieron que dejar su tratamiento

Una paciente con cáncer en medio de su quimioterapia. Foto: Correo del Sur

Cuando una persona con cáncer contrae coronavirus debe dejar su tratamiento y primero recuperarse, lo que puede llegar a ser mortal para la persona, debido a que tiene las defensas muy bajas.

La presidenta de la Asociación Esperanza de Vida y también miembro y fundadora de la Asociación de Pacientes Adultos con Cáncer de Santa Cruz, Lihetzer Zenteno Cuéllar, indicó que la cuarentena por el COVID-19 fue un tiempo muy difícil para los pacientes, para los médicos y para todo el movimiento hospitalario.

“En primer lugar la falta de atención, porque no podían ir a sus controles y recibir sus tratamientos, les estaba afectado la vida, muchas personas murieron y por otro lado el tema de la falta de medicamentos fueron los dos puntos más críticos que vivieron las personas con cáncer”, contó Zenteno.

Agregó que otra de las dificultades que tuvieron fue la falta de médicos, debido a que fueron contagiados y fueron dados de baja, por lo cual solo el 30% del personal se quedó atendiendo a los pacientes.

“Aún seguimos con déficit porque el Gobierno no ha podido atender nuestras solicitudes, todavía estamos con la falta de espacios, médicos, todavía estamos padeciendo por la falta de medicamentos, pero poco a poco se está estabilizando”, expresó la presidenta de la Asociación Esperanza de Vida. Indicó que cuando una persona con cáncer contrae el COVID-19 debe dejar su tratamiento y eso ya pone en riesgo su vida.

“El principal problema fue que a la mínima sospecha debían cortar su tratamiento, lo cual complica mucho su situación, porque es muy difícil que pueda subsistir, porque los pulmones son los más afectados”, agregó.

Los pacientes con cáncer positivos de COVID-19 no encontraban un lugar donde los puedan atender.

Al respecto, el oncólogo clínico del Hospital de Clínicas de La Paz, Jorge Gonzales, indicó que una gran parte del personal médico se vio afectado por el virus, razón por la que muchos de los pacientes con cáncer no pudieron hacer sus quimioterapias.

“Solo pudimos ayudar a los pacientes con cáncer que llevaban sus pruebas negativas, lo cual se hizo con el objetivo de cuidar a los demás pacientes con cáncer”, por lo que lamentó que no hayan podido ayudar a las demás personas que no podían llevar estas pruebas.

El doctor hizo referencia también a un caso de cáncer que tuvo que tratar, el cual falleció debido a que se le complicó la situación debido al COVID-19.

“Había pacientes internados que dieron positivo a COVID-19, y un paciente en específico que tenía un diagnóstico de cáncer, el cual dio positivo y su estado de salud estaba grave y se le complicó aún más con el virus y falleció”, dijo el doctor.

 CUIDADOS

Tanto Zenteno y Gonzales pidieron a las personas que tienen cáncer que se cuiden el doble, es decir que cumplan al máximo las medidas de bioseguridad, que en lo posible no salgan mucho de sus casas, a menos que sean casos de emergencia o si son para hacer su quimioterapia.

“Tienen que tomar las medidas de bioseguridad estrictamente, mucho más que nosotros, al ser una persona inmunodeprimida con defensas bajas, puede tener anemia, puede estar asociada a otro tipo de infecciones, entonces pueden ser propensos a que su enfermedad sea con síntomas más graves, que la fiebre le afecte más, que sus pulmones tengan más afectación, mayores dolores de cabeza, entre otros”, dijo el oncólogo del Hospital de Clínicas.

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