Concentración en un estadio de Buenos Aires, el 22 de enero de este año. Fotos: AP

Eliana Uchani / Bolivia Digital

La alianza política Juntos por el Cambio de Argentina, criticó al gobierno de Alberto Fernández por guardar silencio en torno a las denuncias que surgieron tras un informe, que develó injerencia electoral en las elecciones presidenciales del 20 de octubre del 2019.

El diputado de Unión Cívica Radical (UCR) que es parte de la alianza, Álvaro de Lamadrid, manifestó que otra de las observaciones que hicieron fua la libertad que el gobierno de Fernández otorgó al expresidente Evo Morales para asistir a actos públicos.

«Nosotros pedimos y exigimos al gobierno de Argentina que no haga campaña por ningún candidato, que los bolivianos residentes en Argentina puedan ir a votar tranquilamente y refleje la voluntad de ellos. Es muy clara la posición y el Gobierno no da señales de eso, ni siquiera de refirió al proyecto de declaración», precisó el parlamentario de oposición.

Según el informe de Transparencia Electoral para América Latina, esteblece que existieron irregularidades en los comicios de octubre, donde los residentes bolivianos en Argentina asistieron a las urnas para elegir al próximo Gobernante del país.

A la vez, Lamadrid indicó que en febrero pasado presentó un Proyecto de Declaración para que su gobierno no interfiera en las elecciones generales del próximo 18 de octubre. El parlamentario cuestionó que hasta la fecha no se haya tomado en cuenta esa iniciativa.

Además cuestionó que su gobierno realice campaña abierta a favor de Evo Morales, tomando en cuenta las declaraciones del subsecretario argentino de Obras Públicas, Edgardo Depetri el 22 de agosto, donde comprometió a fortalecer la participación de migrantes bolivianos» en las elecciones del 18 de octubre.

Campaña a favor del MAS

El director de Transparencia Electoral Para América Latina, Leandro Querido, explicó que se detectaron una redes clientelares muy bien organizadas en algunas provincias e intendencias (gobiernos locales) del vecino país.

Además se evidenció que organizaciones de partidos políticos, se desplegaron por las villas, comedores populares y los sectores donde se asienta la mayor población boliviana en Argentina, para incidir en el voto a favor del oficialismo.

“El 2019 hubo un alto grado de injerencia en las elecciones bolivianas en Argentina. La injerencia de un estado del exterior en una votación nacional, le resta soberanía”, explicó Querido.

El informe «Elecciones Generales Bolivia 2019, Informe de Evaluación de Integridad Electoral del Proceso en la República Argentina», también señala que también hubo apoyo logístico y recursos económicos que respaldó a la campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el vecino país.

«Sabemos que se prestaron en cierta medida estructura o recursos humanos y monetarios”. En cambio, los partidos políticos de oposición no tuvieron las mismas facilidades y tuvieron que concentrar sus esfuerzos de fiscalización en los distritos más densos”, señala el documento.

El informe de auditoría de la Organización de los Estados Americanos (OEA) señaló la existencia de irregularidades en el llenado de las actas electorales, no tenían las firmas de los delegados de los partidos, la cantidad de votos no coincidían con el total de inscritos en una determinada mesa, entre otros

En ese contexto, Querido aseveró que también se rompió la cadena de custodia del material electoral, tomando en cuenta que al final de la jornada de sufragio se evidenció que las maletas eran embaladas con cinta común y sin la supervisión de una autoridad electoral.

“Notamos que era imposible controlar la cadena de custodia del voto de los bolivianos, tenemos videos, todas las urnas y las ánforas se sellaban con cinta de obra (de embalar), esas cintas se podían quitar y cambiar los votos. Hubo una situación de falta de control absoluta y en ese contexto se pudo haber alterado la votación”, destacó.

Vulneró la condiciones de asilado

Otra de las cuestionantes que hace el bloque opositor, es sobre la libertad que se otorgó a Evo Morales para asistir a actos públicos con fines políticos. Al respecto, Lamadrid señaló que esas arbitrariedades que incurrió la exautoridad pusieron en vilo su estatus de asilado, porque vulneró las condiciones de un asilado político.

«Cuando Evo Morales llegó al país fue recibido por el presidente de Argentina, hizo un acto en el norte del país con una gran concentración de personas y le fue permitido. Estuvo al borde de que se termine las condiciones de asilo por esas irregularidades», puntualizó el parlemtario.

El 29 de diciembre del 2019, Morales sostuvo una reunión en Argentina con la dirigencia nacional del partido azul, para definir los lineamientos con miras a los comicios presidenciales. En esa oportunidad, el Gobierno de Fernández otorgó seguridad policial a los ambientes donde se iba a desarrollar el encuentro.

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