Personal de salud condiciona su permanencia ante inseguridad.

Veiska Soto Morales / Bolivia Digital

Personal de salud del municipio de Mairana (Santa Cruz) pide garantías constitucionales y seguridad para permanecer en el lugar y así cumplir sus funciones, informó el secretario general de la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de la Salud (Fesirmes-Santa Cruz), Sergio Echazú.

El galeno informó que a los casos de acoso y violencia se suma el hecho de que la población se resiste a la vacuna contra la influenza, porque considera que se le está infectando con el coronavirus.

“Si no hay las garantías constitucionales, si la población se enterca en el sentido de creer que quienes estamos para salvar vidas queremos meter un COVID-19, obvio que se va a cerrar la atención”, sostuvo.

Repliegue policial

El alcalde de Mairana, Sinforoso Mamani, informó que hace las gestiones necesarias para el retorno de los policías que se replegaron de ese municipio tras la agresión que sufrieron el miércoles por la noche por un grupo de pobladores.

“La Policía se ha replegado por algunas agresiones, nosotros hemos conversado con el Comandante, pero ellos dijeron que no van a venir”, afirmó Mamani.

Entretanto, una larga fila de transporte de alto tonelaje permanece por segundo día desde el Mercado Campesino hasta Samaipata.

El conflicto se inició la noche del miércoles por la detención de dos padres de familia cuando sus hijos fueron encontrados por la Policía jugando en vía pública en medio de la cuarentena.

A esta protesta se sumó otro grupo de personas que se oponen a la cuarentena que rige en el país por la pandemia del coronavirus, los mismos que al acudir a las instalaciones de la Policía lanzaron piedras y empujaron la camioneta policial, ocasionando el retiro de los uniformados que abandonaron el comando policial de Mairana por su seguridad.

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