Un grupo de militar durante un operativo de incautación en la frontera con Chile. (Foto: El Deber)

Redacción central / Bolivia

En 2018 fue creado el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando con la misión de parar este delito transnacional, que afecta en gran medida a la economía y producción nacional donde nace, es decir, en la misma frontera; sin embargo, pese a que hasta finales de 2019 ya se tenía controlado el 60% de los límites con otros países, en 2020 se perdió todo dominio por una mala administración.

El viceministro del área, Gonzalo Rodríguez, manifestó al periódico Bolivia que ese control fronterizo del 60% era el resultado de operaciones diarias en los puntos álgidos de ingreso del contrabando al país, como las regiones de Llica, Julo, Pisiga y Charaña.

“Todo ya estaba controlado y solo faltaba la parte sur, donde también habíamos activado la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) Chichas para el control del Salar de Uyuni hacia Hito Cajones y Laqueca, pero lamentablemente los que administraron este año el viceministerio han replegado a la gente que estaba en esos sectores, dejando todo este espacio libre para el contrabando”, explicó.

Se evidenció que en la parte central y hacia el norte disminuyó la cantidad de efectivos, lo que fue aprovechado por los contrabandistas para habilitar los caminos ilegales que habían sido destruidos durante meses, hasta finales de 2019, con maquinaria pesada y explosivos.

“Volvieron a habilitar esas rutas que nos costaron inhabilitar, cuando lo que debían hacer es patrullar y evitar que se activen”, remarcó.

Por otra parte, se conoció que estos delincuentes también reactivaron otra forma de pasar el contrabando, que consiste en el uso de un nombre y número codificado para evitar controles.

Esta coordinación involucró a los contrabandistas y a malos uniformados, quienes, a cambio de diversas sumas de dinero, permitieron el paso ilegal de cientos de camiones con variedad de productos ilegales.

El coronel Gonzalo Rodríguez ya estuvo al frente del viceministerio hasta finales de 2019, y las labores que realizó con los militares fueron muy exitosas, por lo que hubo preocupación en Iquique, Chile, donde los pobladores pidieron a su gobierno que intervenga en las labores de los bolivianos.

“En Iquique tuvimos en su momento muchos problemas. Las transnacionales empezaron a abandonar los centros comerciales, bajó el rédito económico en más del 50% y hasta el presidente Sebastián Piñera fue apedreado cuando fue al norte, ya que ahí le echaron la culpa del control de la frontera con Bolivia, entonces esos hechos son indicios de que íbamos por buen camino”, afirmó.

La autoridad añadió que por esta falencia administrativa nuevamente empezó a florecer el comercio ilegal en la frontera con Chile, el que más daño causa a la economía boliviana, con una pérdida aproximada de 4 mil millones de dólares por año.

El contrabando es una amenaza a la seguridad porque vulnera la frontera, habilita pasos ilegales y daña de gran manera a la economía, puesto que afecta a empresarios, pequeños productores, agricultores de los valles y toda la cadena productiva, lo que hace que los precios de las mercancías nacionales bajen.

Mal uso del equipamiento

Antes de los conflictos de 2019, ya se contaba con los 25 puestos militares adelantados, 19 de ellos en la frontera con Chile y seis en los límites con Perú; sin embargo, en 2019 no se les dio el uso proyectado porque no se siguió la planificación.

Cada uno tiene ambientes para 42 camas, cocinas, salas de reuniones, entre otros espacios, pero las exautoridades no habilitaron la energía eléctrica, no hubo mantenimiento en los baños, se redujo el personal y se dejó de lado la política de fortalecimiento de los medios humanos y materiales en frontera.

“Todo estaba equipado y es un tema que preocupa porque el gobierno de Evo Morales había comprado 48 vagonetas, 48 motocicletas y camionetas. Los cuadratrac los entregó el Ejército para la lucha contra el contrabando y ahora no hay nada”, aseguró la autoridad.

Las gestiones que se hicieron para habilitar la comunicación satelital entre los puestos militares adelantados, a pesar de que ya se contaba con los recursos económicos, quedaron truncas.

“Hemos vuelto a esa situación anterior de abandono en las fronteras, pero vamos a reponer todo y mejoraremos”, dijo

Una auditoría establecerá la situación actual

El coronel Rodríguez señaló que una auditoría es una de las responsabilidades a encarar en los próximos días para conocer en qué condiciones está el viceministerio y cómo se había encarado el combate al contrabando.

“Es una de las responsabilidades que tenemos, no hablamos mal de nadie, pero las condiciones en que dejaron este viceministerio realmente preocupan, porque las políticas y estrategias generadas en el Decreto Supremo de creación de esta cartera iban bajo la visión para fortalecer los medios humanos y materiales de las Fuerzas Armadas en frontera, pero todo se ha ido por la borda ya que priorizaron otras cosas sin importarles el daño que causa este delito a la economía”, apuntó.

La autoridad reiteró con mucha preocupación que se ha perdido todo control de las fronteras; sin embargo, confía en que la reactivación de las labores volverá a potenciar la economía e industria nacional.

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