El sector minero le rindió homenajes a su dirigente. Foto: APG

Redacción Central

La ausencia de una denuncia en la Policía o mediante medios de comunicación sobre una supuesta agresión física sustenta la hipótesis que detrás de la muerte del dirigente minero Orlando Gutiérrez no hay un móvil político, por lo tanto, hay otro trasfondo que no es revelado por sus familiares.

“Yo descarto móviles políticos por las razones que ya he indicado. En caso de que el señor Gutiérrez hubiera sufrido un atentado, los primeros en realizar la denuncia habrían sido las personas más allegadas, la familia o los otros dirigentes que están a su lado. No existe ninguna denuncia ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC)”, remarcó este viernes el viceministro de Régimen Interior y Policía, Javier Issa.

El dirigente falleció este miércoles y su cadáver ya fue sepultado, pero a la fecha sus familiares se niegan a dar información sobre las causas de su muerte y tampoco permitieron que se realice la autopsia.

Ante ello, la autoridad cuestionó la actitud asumida por los familiares, e incluso de la asesora jurídica del nosocomio donde estuvo internado hasta el día de su muerte, puesto que interfirieron la investigación policial y de la Fiscalía.

“No sabemos en qué condiciones ingresó a la clínica, lo que sí sabemos es que fue trasladado por la esposa y hermano. No sabemos qué tratamiento recibió y cuál es la causa de la muerte. Se ha suscrito un documento en el cual se autoriza que no se haga la autopsia, esto llama la atención, más aún cuando varios grupos afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) indicaban que fue víctima de un atentado por parte de algún grupo irregular, esto cae por su propio peso”, explicó Issa.

Según las sospechas, Gutiérrez habría tenido un accidente de tránsito, una complicación por consumo de alcohol o una agresión física.

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