Infografía: Horacio Copa

Bolivia Digital

La violencia machista no da respiro a Bolivia ni en cuarentena. Hasta febrero del 2020, el Ministerio Público reportó 21 feminicidios, los cuales, incluyendo el estremecedor caso de Bestabé en Cochabamba, ascendieron a 79 en agosto. Los datos oficiales indican que 58 mujeres murieron en manos de sus agresores durante la época de confinamiento por el coronavirus.

Las causas de la mayoría de los feminicidios apuntan a conflictos de pareja que fueron en aumento a partir de la convivencia en encierro. Por otra parte, la crisis económica, el vicio del alcohol o drogas, los celos y otros, se convirtieron en detonantes para escenas violentas dentro de las familias.

El feminicidio de Dayneth

La noche del 30 julio, Dayneth, una joven de 22 años, fue golpeada y quemada por su pareja en Tiquipaya, Cochabamba. Su concubino, Rolando, la violentó con un golpe severo en la cabeza y luego hizo explotar una garrafa provocando quemaduras en el 80% de su cuerpo. Sin embargo, la víctima no murió al instante, pasaron siete días hasta que se consumó el feminicidio.

«En primera instancia, este caso fue de conocimiento de la Fiscalía de Tiquipaya y por sus características se estaba investigando como un homicidio suicidio, porque la mujer habría muerto por quemaduras, pero la autopsia reveló la principal causa que fue un traumatismo encéfalo craneano cerrado”, dijo la fiscal del caso, Eliana Colque Rubín de Celis.

Tras conocer la verdad de los hechos, se dispuso la aprehensión de Rolando, quien ahora cumple condena de 30 años de prisión, sin posibilidad de indulto.

En enero del 2020 y tras una ola de casos registrados de feminicidios y fallas en el sistema judicial para frenar la violencia de todo tipo en el país, la presidenta Jeanine Añez declaró el “Año de la Lucha Contra el Feminicidio e Infanticidio”. (Foto: Archivo)

Cifras de violencia y feminicidios en aumento

En enero del 2020 y tras una ola de casos registrados de feminicidios y fallas en el sistema judicial para frenar la violencia de todo tipo en el país, la presidenta Jeanine Añez declaró el “Año de la Lucha Contra el Feminicidio e Infanticidio”. Sin embargo, la cuarentena trajo consigo complicaciones sociales que hicieron que el encierro se constituya en un escenario de peligro para la mujer.

Además de los asesinatos, también incrementaron las denuncias por agresiones e intentos de asesinatos, estupros, violaciones, entre otros casos. Todos estos delitos contravienen la Ley Nº 348, cuyo objetivo es garantizar una vida libre de violencia para las mujeres en el territorio nacional.

Según el comandante departamental de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV), coronel Ramiro Camacho, desde el inicio de la cuarentena se reciben a diario al menos diez denuncias por agresiones de casos en el interior del hogar.

De acuerdo a los datos del Sistema Electrónico de Gestión de Causas Penales, denominado Justicia Libre (JL.1), entre el 1 de enero y el 26 de agosto se registraron 20.342 casos de delitos inmersos en la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia (348). Dentro de todas estas denuncias, el delito de mayor prevalencia es la violencia familiar o doméstica con 16.492 casos.

De los 20.342 casos, la mayor incidencia se registra en el departamento de Santa Cruz con 8.098 casos, seguida por La Paz con 3.887, en Cochabamba se reportaron 2.627, en Tarija 1.604, en Potosí 1.334, en Beni 1.053, en Chuquisaca 915, en Oruro 523 y en Pando 301.

Según la mexicana académica y feminista, Marcela Lagarde, una de las principales causas de feminicidios o casos de violencia contra mujeres es el silencio de las víctimas. (Foto: El Diario)

Por otra parte, según datos de la Fiscalía General del Estado, entre el 1 de enero y 26 de agosto, se registraron 83 casos de feminicidio a nivel nacional. La mayor incidencia de casos se registró en el departamento de La Paz con 30, en Santa Cruz se presentaron 13, en Cochabamba 12, 11 en Oruro, seis en Beni, en Potosí cuatro, en Chuquisaca tres, dos en Pando y otros dos en Tarija.

Esta problemática se extiende en la mayoría de los países de Latinoamérica. Según un reporte de la Comisión Económica para América Latina de la ONU (Cepal), Bolivia se encuentra entre los cinco países con más asesinatos.

El silencio que adviene a los feminicidios

Según la mexicana académica y feminista, Marcela Lagarde, una de las principales causas de feminicidios o casos de violencia contra mujeres es el silencio de las víctimas. “Esta situación provoca que las mujeres no sean asistidas o simplemente, en el caso de confinamiento por cuarentena, no encuentren el camino correcto para librarse del asesino”, aseveró.

Cuestionamiento a la ley

La representante de la fundación Voces Libres, Mercedes Cortez, ponderó el anuncio de Áñez de inicios de año. Sin embargo, observó que mientras la Ley 1173 de Abreviación Procesal Penal y de Fortalecimiento de la Lucha Integral Contra la Violencia a Niñas, Niños, Adolescentes y Mujeres siga vigente, los delitos por feminicidio seguirán cobrando vidas en Bolivia.

“Con esta Ley, el feminicida solo va seis meses a la cárcel con detención preventiva, por eso no hay temor a la Justicia y no hay temor de matar a una mujer”, dijo Cortez. Mientras tanto, y pese a la cuarentena, jornadas de desesperación, marchas y de pedidos de justicia se apostaron en puertas de los juzgados pidiendo justicia para sus muertas.

Betsabé es una de las últimas víctimas, murió por un disparo de su expareja, un expolicía dado de baja, y su cuerpo fue quemado. A pesar de que el hombre se encuentra tras las rejas, la problemática sigue desarrollándose y acecha cada vez a más mujeres.

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