People demonstrate during a general strike in la Paz, Bolivia on October 25, 2019. - Bolivian President Evo Morales declared victory Thursday in elections whose disputed results have triggered riots, a general strike and opposition charges that he is trying to steal the election to secure a fourth straight term. (Photo by JORGE BERNAL / AFP)

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El ministro de Gobierno, Carlos Eduardo del Castillo, aseguró que a finales de 2019 hubo un golpe de Estado en Bolivia porque se irrumpió de manera violenta, o no legal, para tomar el poder que ese entonces lo detentaba Evo Morales, y que a Jeanine Áñez no le correspondía asumir la presidencia de la Cámara de Senadores, lo que después le permitió asumir la conducción del país.

“Fue un golpe, eso pasó en nuestro país cuando renunció Morales, el exvicepresidente Álvaro García Linera, la exsenadora Adriana Salvatierra. La normativa interna dice que se debía tratar esas renuncias como en 2003 cuando lo hizo Carlos Mesa y la Asamblea Legislativa tenía que aceptar o rechazar. El reglamento interno del Senado señala que quien preside debe ser la mayor fuerza y Jeanine Áñez nunca fue una fuerza mayoritaria, entonces no le correspondió nunca la presidencia del Senado”, aseguró este sábado en entrevista con El Deber Radio.

En su criterio, en 2019 no se trató la renuncia de Salvatierra porque ya estuvo armado todo por parte de la oposición para evitar que el Movimiento Al Socialismo (MAS) siga en el poder.

“No se siguió un proceso constitucional ni legal porque hubo presiones y acoso político contra Salvatierra”, agregó.

Según un comunicado del Tribunal Constitucional en aquel entonces, la toma del poder de Áñez se enmarcó en la legalidad; sin embargo, esa nota no tuvo validez jurídica.

“Falsos constitucionalistas se basaron en sentencia de 2003 o 2002, cuando la ley 254 dice que solo son obligatorias y vinculantes las disposiciones del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y no del Tribunal Constitucional”, remarcó.

A pesar que tras la renuncia de Morales y García Linera, le correspondía a Salvatierra ser la presidenta, no había las condiciones materiales para que gente del Movimiento Al Socialismo (MAS) lo haga.

“No se pudo tomar la presidencia del Senado ni del país porque no había fuerzas policiales ni Fuerzas Armadas legalmente establecidas, algo que no puede volver a suceder”, dijo.

La autoridad recordó que solo un grupo de la Policía se amotinó porque había recibido sobornos, tal cual lo confirmó este año el excandidato a la presidencia Luis Fernando Camacho.

Respecto a las movilizaciones de 21 días que se produjeron en el país, luego de las elecciones generales del 20 de octubre de 2019, Del Castillo ponderó que había un grupo con evidente malestar contra el anterior gobierno, aunque también hubo gente pagada en algunas rotondas de la capital cruceña.

“Había todo un plan y una estructura, pero es momento de dar vuelta la página y reencontramos los bolivianos para trabajar por la economía y canalizar las demandas de la población. Hay que trabajar por el proceso de reconstrucción”, apuntó.

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