Periódico Bolivia

Las medidas de bioseguridad, los controles y algunas restricciones aplicadas en los recintos carcelarios del país posibilitaron que los casos de COVID-19 bajen sustancialmente. Es así que a la fecha se tiene el reporte de solo 18 reclusos infectados y 50 sospechosos.

En julio se habían reportado más de 100 casos positivos y al menos 40 fallecimientos en las distintas cárceles debido a que los internos se contagiaron al salir para recibir atención médica. Es por ello que las autoridades redoblaron los esfuerzos para contener el virus.

A pesar de que en marzo fueron los mismos reclusos quienes pidieron, mediante votos resolutivos, que no se deje ingresar a las visitas, para la seguridad de ellos y de sus familiares, en septiembre se autorizó nuevamente el ingreso de personas externas; sin embargo, dos casos sospechosos hicieron volver al confinamiento.

A fin de evitar susceptibilidades, Régimen Penitenciario no quiso referirse a las cárceles con casos positivos de coronavirus; sin embargo, se supo que hay 32 sospechosos en los recintos penitenciarios de Cochabamba, ocho en Santa Cruz, cinco en Chuquisaca, cuatro en Beni y uno en Oruro.

El director nacional de Régimen Penitenciario, coronel Clemente Silva, aseguró que los privados de libertad con coronavirus se encuentran estables y están bajo supervisión médica.

“Los que presentan alguna sintomatología permanecen en aislamiento. Se presume que en esta ocasión el contagio es por los alimentos que ingresaron a los penales, a pesar de que son desinfectados antes”, apuntó.

Se conoció que por ahora solo cuatro recintos carcelarios de los 48 a nivel nacional reanudaron las visitas.

La autoridad expresó su confianza en que los reclusos infectados se irán recuperando de a poco, puesto que se los atendió de inmediato para evitar posibles propagaciones.

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