Periódico Bolivia

Joe Biden y Donald Trump se enfrentaron ayer en el último debate antes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. El evento tuvo lugar en la universidad de Belmong, en Nashville, en el estado sureño de Tenneseee. Fue moderado por la periodista Kristen Welker, de la cadena NBC.

Familias estadounidenses

Los candidatos chocaron sobre el futuro de la seguridad social en el país. Trump reiteró la voluntad de su administración de terminar con la ley impulsada por su predecesor, Barack Obama, para “reemplazarlo con algo mejor”.
Biden, por su parte, expresó: “Un seguro de salud no tiene que ser un privilegio, sino un derecho. Todo el mundo tiene que tener ese derecho. Esa es mi diferencia con Trump”.

Seguridad nacional

Los candidatos fueron consultados sobre los intentos de interferir en las elecciones por parte de naciones extranjeras, especialmente después de que el FBI anunciara esfuerzos tangibles al respecto por parte de Rusia e Irán.

Biden dijo que “cualquier país que interfiera va a pagar un precio porque se están metiendo con la soberanía estadounidense”, y criticó a Trump por no tomar acciones al respecto. “Rusia no quiere que yo sea presidente porque yo los conozco bien. No sé por qué Trump no quiere enfrentarse con Putin”, dijo.

Trump, por su parte, acusó a Biden de “recibir USD 3,5 millones de Rusia” y aseguró que “nadie es más duro” con Moscú que él. El ex vicepresidente de Barack Obama negó las acusaciones -”nunca he recibido un centavo de ningún país”- y, en cambio, resaltó la reciente revelación del New York Times sobre una cuenta secreta de Trump en China y lo conminó a publicar sus declaraciones de impuestos, algo que se ha negado a hacer durante su administración. “Publica tus declaraciones o deja de hablar de corrupción”, expresó.

El Mandatario luego acusó al hijo de Biden, Hunter, de beneficiarse de la vicepresidencia de su padre para recibir dinero de una empresa gasífera ucraniana, Burisma. Biden negó las acusaciones y remarcó que las distintas investigaciones al respecto concluyeron que no se habían cometido crímenes financieros.

La lucha contra el COVID-19

El Presidente defendió su gestión con respecto a la pandemia, asegurando que “la vacuna llegará pronto” y que la pandemia “está terminando y se irá”. Biden, en tanto, fue enfático a la hora de criticar al mandatario y aseguró que “nadie que sea responsable de más de 220 mil muertes puede permanecer como presidente”.

Biden, en tanto, expresó: “No escuchen nada más de lo que digo esta noche, pero escuchen esto. 220 mil personas han muerto. Él dijo que no se responsabilizaba por las muertes. Volvimos a tener más de 1.000 muertes por día, más de 70 mil casos por día”. También delineó los aspectos principales del plan que implementaría: “Voy asegurarme de alentar a todos a que usen mascarillas. Invertir en testeos rápidos, crear estándares nacionales para abrir escuelas y comercios. Voy a encargarme de esto, de asegurarme que tengamos un plan. El no tiene uno”.

En otro pasaje del segmento, Biden se mostró a favor de decretar confinamientos basados en tasas de contagio, y criticó a Trump por no alentar las negociaciones en el Congreso para aprobar nuevos paquetes de estímulo.

Trump, en contraste, reiteró que “no se puede mantener al país cerrado”. “La gente está perdiendo su trabajo. Se están suicidando, hay niveles de depresión, abuso de sustancias que son gigantes. La cura no puede ser peor que el problema en sí mismo”.

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