Caricaturas que reflejan la cultura boliviana ganan seguidores en las redes. (Foto: Jorge Mamani/Bolivia)

Ángela Márquez / Periódico Bolivia

Una parte de la población es influenciada por dibujos creados en el exterior, por lo que el ilustrador rescata la cultura de nuestro país para que sus lectores no olviden sus raíces y de dónde provienen.

Ay Wawita nació como un hobby, cuenta el artista creativo Jorge Luis, conocido también como Cocoliso, quien encontró un gusto especial por la ilustración computarizada. Comenzó a dibujar sus personajes caracterizados con la cultura boliviana, que luego fueron digitalizados.

En una entrevista con este diario, el creador de la página que está más de seis meses activa en las redes sociales señaló que al subir su trabajo a las plataformas digitales tuvo una aceptación impresionante de los internautas.

“La verdad jamás pensaba y ni me imaginaba que iba a llegar a tantas personas y en tan poco tiempo, pero fue un proceso muy largo de pensar, incluso el encontrar el nombre”, dijo el dibujante de 26 años.

Recordó que el año pasado, al comenzar la pandemia, perdió su trabajo y por eso buscó una forma de pasar el tiempo mientras estaba confinado. En ese entonces comenzó a dibujar a los personajes, una cholita paceña y su pareja, que luego fueron digitalizados.

Amigos de Cololiso, entendidos en la materia, le enseñaron y dieron consejos para transferir los personajes del papel a los programas de diagramación que más se usan, Photoshop e Illustrator.

Al principio le costaba graficar los dibujos en la computadora, desde el boceto hasta aprender a digitalizarlo, pero poco a poco perfeccionó su trabajo. La diferencia es notoria en el proceso, lo que antes le tomaba seis meses ahora se redujo a dos horas.

“Yo primero hago un bocetaje en una libreta, para definir la idea, y luego le saco una fotografía a la hoja de papel y empiezo a digitalizar. No utilizo una tableta gráfica, como algunos ilustradores digitales, que lo hacen directamente, pero estoy en el proceso de ahorrar para lograr comprar una”, relató.

Cocoliso relató que el personaje que creó es una parte de él, combinado con elementos de la cultura boliviana, al igual que hacen otros artistas de otros países, que retratan la esencia de su pueblo, la forma de hablar y la vestimenta, entre otros aspectos.

El personaje principal llamado Llokallito fue perfeccionado mientras estaba en su casa, donde comenzó a bocetar sus ideas y sólo le faltaba el nombre.

Anécdota

Para que la gente identifique su página pensó y formuló varias ideas. Ya tenía una palabra, pero le faltaba el toque distintivo que resulte llamativo.

“Ya tenía el personaje hecho, pero quería reflejar algo nuestro, algo que cualquier persona diga ‘¡Wow! qué chistoso es el nombre’, pero a la ves tierno.

Estaba en la búsqueda, tenía la palabra indicada, wawita, porque mis dibujos tenían esa forma, pero le faltaba algo que la impulsara, que sea graciosa, divertida y tierna”, recordó.

Hasta que un día en un minibús se encontró con una mujer que estaba con su hijito, volvían de hacer compras en el mercado, ya que la señora llevaba bolsas grandes y estaba cansada.

Como la mayoría de los niños, el pequeño era travieso, subía y bajaba del asiento, y su mamá le recomendaba que se quedara quieto o se caería, pero no le hizo caso y paso lo inevitable.

“Su mamá con una gran expresión dice ‘¡Ay Wawita!’, esa palabra me llamó mucho la atención, porque te daba pena, vergüenza y al mismo tiempo ternura, te reías de la situación, entonces de allí surgió el nombre”, recordó sonriente el artista al contar su experiencia.

Estilo de dibujo

Desde que era adolescente a Cocoliso le encantaba el mundo del animé y desde entonces comenzó a practicar sus bocetos relacionados a la cultura japonesa.

“De allí viene la influencia de mis dibujos, en sí, el estilo que estoy usando es Chibi (es un sustantivo originario del idioma japonés que describe a una persona pequeña, niño o niña), pero estoy tratando de alejarme y darle mi propio estilo, mis ideas están influenciadas por la cultura de Japón”, señaló.

Sobre sus publicaciones, él las dibuja obteniendo las i d e a s del cotidiano de la gente, de hechos cotidianos y reales que les ocurren a las personas o de sugerencias que le hacen algunos seguidores de su página.

Indicó que los personajes, la familia Wawita, tienen el objetivo de que la gente se identifique con ellos, y si es posible que trasciendan las fronteras de Bolivia para mostrar la cultura del país.

La página

Su página en Facebook fue abierta el 3 de agosto de 2020 y en la actualidad tiene más de 96 mil seguidores y es notoria la tendencia creciente. También tiene cuentas en Twitter e Instagram.

Una de las primeras imágenes que publicó fue el Llokallito en la ciudad, el 7 de agosto del año pasado. Otra ilustración fue la de una mochila en venta, que mostró la realidad que se vivía en ese momento, ya que días antes las clases fueron clausuradas.

Después le siguió un dibujo de la pandemia del Covid-19, pues en su inicio estornudar era como un delito por el estigma hacia las personas enfermas, ése fue otro dibujo que tuvo éxito en redes. A partir de ello comenzó a realizar su publicación de manera periódica.

Artista

Jorge Luis contó que antes de dedicarse a la página aprendió un poco de costura, electricidad, carpintería e informática, hasta que decidió estudiar gastronomía, donde pensó que podía expresarse.

“Necesitaba expresarme de alguna manera y encontré eso en la carrera de Gastronomía, donde podía deliberadamente manifestar mi arte, pero me sentía alejado del lado que me gustaba, que era la computadora, entonces traté de combinar esas cosas para conseguir lo que ahora es m i hobby, que es la ilustración digital”, finalizó.

Sobre el creador de Ay Wawita

 – Jorge Luis tiene 26 años y estudió muchas carreras por tradición familiar, ya que a los jóvenes les aconsejan que aprendan a hacer de todo.

 – Vive en El Alto y su mayor hobby es la ilustración computarizada.

 – Estudió Gastronomía en la Escuela Hotelera, donde le iba mucho mejor en el bocetaje de los platos.

– En todas las carreras que estudió siempre fue bueno para el dibujo, pero no se daba cuenta que ésa era su vocación.

 – Al ser despedido del restaurante donde trabajaba, y por la dificultad de encontrar empleo en la pandemia, comenzó a dibujar.

– Por el momento, Cocoliso prefiere seguir como incógnito, por eso no revela su apellido.

 – Este año preparará nuevas sorpresas para todos los seguidores de Ay Wawita.

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